Ilustración relativa al uso

Algunas xilografías reflejan el propósito del libro; el ejemplo más claro de esta función es la imagen de un maestro impartiendo lección a sus alumos en la portada que funciona como un símbolo de una tpolgía concreta, el manual escolar. A esta representación, se la  conoce como accipies a partir de la denominación hecha por Proctor, basada en la leyenda que aparece en la filacteria o banderola de uno de estos grabados: ic00897000

Heinrich Quentell usó distintas variantes de este grabado en más de cien ediciones diferentes y casi todas las dispuso junto al título. Se han identificado al menos cinco modelos distintos de accipies.

En este manual de lógica medieval aparece bajo el título la imagen de Santo Tomás de Aquino en compañía de cuatro discípulos. La leyenda, S[an]c[t]us Thomas cu[m] discipulis suis,  inserta en la imagen, está compuesta tipográficamente, lo que permitía la modificación del texto o su recambio, ampliando asi las posibilidades de uso del taco xilgráfico. 

RB I/147

El funcionamiento independiente de los grabados xilográficos acabó desvinculándolos del contenido de las obras hasta derivar en un uso meramente decorativo.

En estos ejemplos, ajenos a la colección de la Real Biblioteca, podemos ver el uso diverso que Quentell hace de esta xilografía

Sin texto:

ia01196000

Con otro texto: "Ioannes de Garlandia cu[m] discipul[is] suis":

ig00086000

En este impreso italiano, la orla que rodea al texto en la primera hoja indica su uso escolar. El maestro está representado en la inicial; en la parte inferior de la orla se suceden diversa escenas escolares: el proceso de copia de un libro manuscrito, un aparente castigo corporal o un maestro con un grupo de alumnos...

RB I/153

 

Portada xilográfica

El impresor tiene dos maneras de incluir texto en la portada, aparte de hacerlo manualmente: usar tipos móviles o recurrir a un grabado en madera (la calcografía -grabado en metal, habitualmente cobre- es un recurso infrecuente  en la imprenta incunable).

Además de estos dos procedimientos, el impresor cuenta con otras posibilidades: tipos móviles para el texto y una o varias xilografías (marcas tipográficas, ilustraciones, orlas de una o más piezas xilográficas,  un grabado con espacios previstos para componer texto con tipos móviles, etc.
La portada xilográfica utiliza exclusivamente uno o varios grabados en madera. Son más frecuentes que las tipográficas cuyo empleo se hace más patente a partir de mediados de los ochenta. Alemania y España las emplearon en mayor medida que el resto de Europa.
Ungut y Polono o la imprenta salmantina atribuida a Nebrija se valieron con frecuencia de este tipo de portada.

El uso de esta técnica permite diseñar la página, acomodando imagen y texto a su tamaño, jugando con las disponibilidades de las cajas tipográficas y de los tacos xilográficos. 

RB I/15

El empleo de los caracteres góticos en las portadas xilográficas es mayoritario. La aparición y el desarrollo de las letras romanas tuvo una geografía y una cronología más tardía y variable en el panorama europeo

I/67: en los tipos de la palabra Terenti[us] se aprecia un intento de romanización: en la grafía de la e los caracteres han sido redondeados, con resultado desigual. Los trazos superiores del resto de las letras así como la "c" de cu[m], siguen el modelo gótico.

RB I/67

 

Iluistración relativa al contenido

En el recto del primer folio aparece solamente el título Cronica troyana.  El espacio restante le sirve a un antiguo posesor para indicar su propiedad: Segouia, y Agosto 24 de 1705, De Don Francisco Nicolas de Grijalua y Guzman, práctica muy habitual. En el verso, un grabado xilográfico que representa el rapto de Helena enmarcado por una orla  de cinco tacos. Para el impresor, esta técnica era más rentable por sus posibilidades combinatorias.

RB I/112

Grabado alusivo al contenido:  dos sacerdotes imponen penitencia. Bajo la imagen, un texto de tres líneas indica título, autor y lengua. La imagen y la orla que la enmarca son parte del mismo taco.

RB I/156

Primer tratado español de mística de la Edad de Oro. Sobre la vida activa y contemplativa.
El título Carro de dos vidas va sobremontado por un grabado alegórico de la vida contemplativa y de la vida activa: un carro en posición vertical que dos ángeles sostienen con unas cuerdas; en la parte superior izquierda aparece Cristo con algunos discípulos. Cerca de él y junto al carro, María Magdalena porque el libro está dedicado a doña Leonor de Silva, que tomó los hábitos en el Monasterio de la madre de Dios de Toledo con el nombre de sor Magdalena. A la derecha Santa Marta recoge la mesa. 
A la vuelta de la portada un grabado representa el Juicio Final: los muertos salen de sus tumbas y del agua; la Virgen María y San Juan Bautista rezan y en la parte superior Dios y los ángeles anuncian con sus trompetas el Juicio Final.

RB I/49

El impresor ha estampado un grabado entre el título, Forma libellandi, y el autor: Estos son los libellos del muy famoso doctor el doctor infante. A continuación comienza el texto en una disposición que recuerda a la de un manuscrito iluminado. El libro es un manual práctico que muestra cómo demandar o denunciar. El grabado representa a un juez que imparte justicia ante tres hombres; el motivo de la demanda parece ser el animal que figura a la derecha.

RB I/198