El regreso a España y las aguatintas de las Ruinas de Zaragoza
En 1799, Brambila fue nombrado Pintor, Arquitecto y Adornista de su Real Cámara por Carlos IV. A partir de entonces, desarrolló el resto de su carrera en España.
En 1808, tras el Primer Sitio de Zaragoza durante la Guerra de la Independencia, fue llamado por el general Palafox junto al pintor Juan Gálvez (1774-1847) para tomar apuntes al natural de los desastres causados por las tropas napoleónicas en la ciudad.
Aunque todas las estampas aparecen firmadas por ambos artistas, Rafael Contento Márquez, en su obra Las ruinas de Zaragoza de Gálvez y Brambila: una epopeya calcográfica, indica que parece que hubo un reparto de tareas. Por un lado, Juan Gálvez sería el responsable de los retratos de los protagonistas de la defensa de la ciudad: el general Palafox, Agustina de Aragón o Mariano Cerezo, entre otros, y de los dibujos con figuras humanas en primer plano. Y, por otro, Brambila sería el responsable de las vistas arquitectónicas y de las ruinas.
Las láminas de Brambila son un ejemplo de su dominio de la perspectiva y del paisaje urbano. En ellas llaman la atención la profundidad de campo, el uso de las sombras y el empleo de la aguatinta.
Tras el segundo sitio y la caída de la ciudad, ambos artistas se refugiaron primero en Madrid, donde continuaron el grabado de las planchas en condiciones precarias, y finalmente se trasladaron a Cádiz, donde prepararon y publicaron 36 estampas entre 1811 y 1813 con el apoyo de la Escuela de Nobles Artes. Estas se vendieron mediante un sistema de suscripción anunciado previamente con entregas de tres estampas.
La serie tiene un importante valor histórico porque constituye el primer reportaje gráfico español de una guerra contemporánea. Su objetivo fue tanto documental como propagandístico; ensalza la resistencia de Zaragoza y la fidelidad a Fernando VII con el fin de construir un relato patriótico.
Para la exposición de la Galería de las Colecciones Reales se han elegido dos de las estampas más representativas pertenecientes a la edición de 1925 del Marqués de Rubí en Madrid.